Páginas

viernes, 16 de junio de 2017

Cuando el no sabe lo que quiere

Alguna vez te has preguntado que significa cuando un hombre en la relación te dice “No sé lo que quiero.”? Hay que buscar bastante para averiguar sus significados, porque pueden ser varios. Pero te advierto. Puede que no te guste ninguno de ellos.

Muchas mujeres con pareja, o mujeres que empiezan a salir con alguien, de repente se encuentran con un hombre que le suelta esa frase. Lo más probable es que tú, como mujer, no vas a entender nada y empiezas a preguntarte el porqué:

¿Porqué (de repente) no sabe lo que quiere?
¿Porqué cuando hasta este punto parecía que si lo sabía, ahora ya no lo sabe?
¿Cuándo sabrá lo que quiere?

Esa frase puede dejar a una mujer igual o más confundida que el hombre que la pronuncia. Es inútil preguntar al hombre que te aclare tus dudas. Porqué te contestará de la misma manera: No lo sé.

Vamos a intentar salir un poco de esa confusión y analizar las causas por los cuales utilizan el “no sé lo que quiero”.

Un pequeño inciso: Antes de detallar los posibles motivos, quiero dejar claro, que el hombre puede decirte esa frase sin estar consciente de sus causas. Aquí no se trata de machacar al hombre y dejarle en una posición despreciable, se trata de entender, profundizar y saber elegir cómo mujer, lo que es lo mejor para una misma. 


Ahí vamos:
A menudo, el hombre saca esa frase cuando no quiere tomar el siguiente paso en una relación, o sea comprometerse algo más o también puede ocurrir al inicio de una relación. 

Utiliza esas palabras como una forma de romper. En lugar de decirlo claramente que prefiere acabar la relación, te dice “no sé lo que quiero”, porque no sabe que otra cosa decir, esperando a que tú decidas. (Es probable que no te quiere herir, pero no entiende que lo está haciendo igualmente).

Otra posibilidad puede ser que piensa que quizás puede tener alguien mejor para el y no quiere comprometerse contigo, aunque le puedas gustar. Puede ser que ya esté esa otra mujer, pero no sabe si la conseguirá, así que deja las lineas borrosas. 

Algunos hombres utilizan esa frase para seguir manteniendo relaciones amistosas o sexuales sin tener una relación “real”. Ponen el estado de la relación en espera, y ahora han creado una amiga con derecho a beneficios que le interesan.

Y por último: El hombre no lo sabe realmente. Está confundido, pero no se dedica a explorar su interior, no se dedica a afrontar posibles miedos y temores por cobardía, por comodidad o por ignorancia. Se queda estancado en esa frase en bucle.


En fin. No es una buena señal cuando un hombre te dice que no sabe lo que quiere. Y a este punto lo voy a resumir de la siguiente manera, y lo siento si alguien se puede sentir ofendid@ o si suena demasiado duro, pero es cómo es: 


Cuando el hombre te dice que no sabe lo que quiere, en realidad te dice que SABE lo que NO QUIERE. Lo que no quiere es lo que TIENE.
Si un hombre te quiere, nada puede mantenerlo alejado. Si no te quiere, nada puede hacer que se quede. Recuérdalo. 

Tienes la opción de mantenerte en ese estado de standby, teniendo la esperanza de que algún día regresará del todo.

Entonces bien, suponemos que después de un tiempo el hombre descubre que ya sabe lo que quiere, y lo que quiere es a ti. 

¿Puedes realmente confiar en él?
¿Puedes realmente estar segura de que no cambiará otra vez de opinión? 

Difícil saberlo. 
Supongo que cada una deberá averiguarlo por si misma.

Reformulamos entonces las preguntas, para que tal vez podamos encontrar una salida de la situación:

¿Quieres a un hombre que no está listo para darte a ti y a la relación una oportunidad aquí y ahora?

Quieres a un hombre que no sabe lo que vales? 

Quieres a un hombre que cambie de opinión sin darte una buena razón?
 
  
¿O quizás te mereces a un hombre que tenga las cosas claras, que sepa lo que vales y lo que quiere, que sepa cómo conseguirlo, tratarlo y mantenerlo?
¿Si?



Si el no sabe lo que quiere, pero tú si lo tienes claro, qué más necesitas?
Ten presente lo que vales y lo que mereces.
Y si decides marcharte, no te sientas culpable.

Con amor
az

lunes, 22 de mayo de 2017

Libélula alada


Descubriendo a la Mujer Salvaje



Es evidente, que en tal y como está establecida la sociedad actualmente, la mujer tiene que hacer un esfuerzo importante para conectar con su mujer salvaje. Las exigencias familiares, sociales, laborales etc. tampoco ayudan en la reconexión con lo más innato de una misma.


Si hablamos de mujer salvaje, no pensemos que se trata de una mujer que actúa de manera “salvaje, fiera, radical, brutal, descontrolada y fatalista”. Creo que la mejor explicación de la mujer salvaje nos la ofrece Clarissa Pinkola Estés, quien es que ha creado este término:


En esta búsqueda personal de la mujer salvaje, he estado toda mi vida, aunque sin saberlo y sin poder definirlo en palabras. Mi alma siempre se sentía restringida en lo que se denominaban las normas de la sociedad o el rol de la mujer en la sociedad.  Incluso en encuentros de grupos o de mujeres afines a mis intereses, siempre había un algo que no terminaba de encajar. Sentía dentro de mí que “ella” estaba a la espera de ser descubierta, que ella era algo muy innato y natural en mi, algo muy mío y muy instintivo.

Estaba claro que la búsqueda no podía ser en el exterior, sino que tenía que sumergirme en lo que mi interior tenía que transmitirme.


Así que me dediqué a la exploración de esa mujer salvaje en mí. Quería llegar a sentir y expresar esa esencia instintiva y femenina que llevaba en mi interior, que estaba ahí a la espera de que la viera, la sintiera y de que algún día pudiera salir y desplegar su vuelo para expresarse completamente y libremente. La sentía en lo más profundo de mi ser. Su naturaleza sabia y visceral, su instinto, su fuerza, su delicadeza y su sensibilidad. 


Pero no ha sido, ni es nada fácil. Porque la búsqueda implica que vayas por caminos de autoconocimiento, de tener que abrir el baúl de los recuerdos olvidados (dolorosos) y de enfrentarte a tus demonios, muriendo y renaciendo mil veces. Hay que explorar y trabajar capa por capa los temores y miedos, identificándolos, eliminando dolor, confusión, vergüenza, impotencia, inseguridades, limitaciones, rechazos, abandonos, humillaciones, agresividades, falta de autovalor, estancamientos sufrimientos, incomprensiones, decepciones, rencores, duelos.

Hace falta paciencia. Hace falta mucha paciencia, valentía y fuerza. Pero la recompensa es tu empoderamiento. Cada capa de miedo y dolor que eliminas, es espacio que le das a tu fuerza innata y sana, a una fuerza imbatible, a una consciencia sobre ti misma que te lleva a ser la mujer salvaje que eres: leal, conectada con la naturaleza, cíclica, intuitiva, sensible, pasional, integra, sincera, pura naturaleza instintiva y valiente.

Más experimentas esa parte salvaje de ti, menos te es posible de volver a la mujer socialmente denominada “normal”. Normal significa que te sometes a normas o reglas, o que te ajustas a ciertas reglas fijadas antemano y que no te sales de esas reglas.


Pero una mujer salvaje no se somete a ningunas reglas ni a ningunas normas. Ella es libre y siempre actúa acorde a su interior. Ella sabe que la normalidad te inculca una falsa seguridad y una estabilidad ilusoria, que es una comodidad engañosa y que significa la muerte de tu alma salvaje.


Más conectas con La mujer salvaje, más quieres vivir en tu autenticidad. Mas repugnas el engaño y la mentira, sea hacía otros o sea hacía ti misma. Tu interior salvaje se rebelará y gritará a todo pulmón para que rompas las cadenas.
Una vez que has encontrado esa parte instintiva tuya, no hay vuelta atrás, estará para siempre en tu vida. Y puede que cambie tu vida, que cambien tus relaciones. Porque irradia una fuerza interior poderosa, eres temible y no todo el mundo es capaz de relacionarse con ella. Habrá gente que te excluirá de tus vidas, y habrá otra gente con la que conectarás más profundamente. Es el ciclo de la vida.
Hoy, mi mujer salvaje en mi interior puede ser tierna y dulce y mañana enérgica y furiosa. Y está bien así porque siempre es expresión de mi autenticidad y de mis sentimientos más puros. Sin máscara, sin juegos de roles, sin engaños. Rompiendo la perfección.

No necesito pretender ser nadie ni nada. Ni intento demostrar nada a nadie. Ni necesito la aprobación o la aceptación de nadie por lo que siento, cómo lo siento y por quién soy.
No necesito tampoco darme el nombre de mujer salvaje, porque suena bien o porque ahora está tanto de moda.
Yo simplemente SIENTO lo que soy.
Cada día una expresión de mi más profundo ser innato, natural, sensible, indómito.
Hace meses lo dije en mi blog http://bit.ly/2p6XX0S

Ese momento llegó ahora.

Resurgiré de mi misma, así como el ave fénix.
Desplegando mis alas bañadas en fuego....
... y vuelo.
az



lunes, 27 de marzo de 2017

Feliz 9 cumpleaños mi pequeña



Mi pequeña, que ya se comporta como una grande,
que elije la tarta de Star Wars para su fiesta de cumpleaños,
claro, porque las otras llevan demasiado rosa y son de bebés.

Mi pequeña fiera salvaje pero con un alma más dulce que un caramelo.
Tu carácter fogoso y tu sensibilidad son una mezcla única tuya.
Tu voz, o se oye en el barrio entero, o es un susurro que apenas se aprecia.

Mi pequeña de aspecto germana pero con sangre del sud ardiente.
Como se maravilla la gente cuando ve ese cuerpo con pelo rubio y ojos azules moverse con la musica latina.

Mi pequeña, eres un genio de la interpretación y te encanta ser el punto de atención. Ensayas delante del espejo por horas. Nos entretienes con tus actuaciones, imitas a diferentes personajes con ese sentido del humor tan pícaro como eres tú. Cuanto nos reímos contigo.



Pero sigue siendo niña, mi pequeña. No crezcas demasiado rápido.
Sigue riéndote a carcajadas con tus amigas  y peinando a tus muñecas.
Sigue pintandote con todos mis pintalabios a escondidas de mi.
Sigue poniendote mis zapatos de tacones y paseandote por la casa.
Sigue dejandote achuchar, mimar y abrazar todas las mañanas y todas las noches y todos los días de tu vida.

Sé que a veces te frustras rapidamente y no sabes como expresarte.
Seguiré ofreciendote el refugio de mi abrazo para que puedas calmarte.

Sé que a veces sientes esas injusticias y salta la guerrera en ti.
Seguiré dandote todo mi apoyo para que puedas ver la misma historia de diferentes perspectivas.

Sé que a veces prefieres cortarte un brazo a darte por vencida.
Seguiré mostrandote la danza entre flexibilidad y firmeza.

Sé que a veces te haces la dura pero sufres por dentro.
Seguiré ayudandote a balancear entre sensiblidad y fuerza.

Mi pequeña ya se está haciendo grande.

Pero para mi, ya lo sabes,
seguiras siendo mi pequeña (grande) estrella.
Para siempre.

Te amo mi pequeña.
Hasta el infinito y más allá.

Con todo mi amor.
Tu mami

lunes, 12 de diciembre de 2016

La Verdad y el Ave Fénix


Tú lo intuyes.

Pero aún no lo sabes con certeza.

Intuyendo, todavía queda esa diminuta posibilidad de que te puedas equivocar.
Aunque tu intuición no suele fallar.

Pero quieres la certeza. Necesitas la verdad.

Y si la llamas, la verdad llega.
Se te pone enfrente, cara a cara, soplando su aliento frío en tu cara, clavando sus ojos inexpresivos en los tuyos, retándote con su mirada penetrante, como si te estuviera preguntando:



De VERDAD quieres?



Mientras asientas la cabeza, ella, sin mostrar ninguna emoción, te clava sus garras en las vÍsceras para estrujarlas como de una esponja mojada se tratase, escurriendo el agua sobrante, dejándola minúscula, arrugada y apretada.

Ese es el momento en el que olvidas respirar y notas como tus ojos se cierran a cámara lenta. Piensas que te vas a desmayar. Sin embargo, te ves lanzada al universo, flotando en quietud, rodeada de estrellas silenciosas, en total oscuridad.

Un eterno segundo en el cual repasas tu vida entera y todas las posibilidades que hubiesen podido ser, pero nunca fueron.

Un instante en el cual tus sentidos te abandonan y te dejan en una dulce anestesia, navegando por la ingravidez infinita. Desgraciadamente, tu cuerpo no te deja perdurar ahí, te clama la siguiente inhalación, para no ahogarte, para no morirte, para no rendirte.

Tu realmente -  no la quieres hacer.
Pero respiras.
No te queda otra.

Y el universo obediente te vuelve a catapultar rudamente dentro de tu cuerpo vacío, rodeada de los mismos personajes y en la misma escena, pero a la vez con significado diferente. Como si te hubieran sacado de una película y puesta en otra.

El antes ya no está. El ahora es todavia extraño.

Mientras estas saliendo de ese estado entumbecido apenas puedas abrir los ojos. La impiedosa garrada en tus tripas no se fue, sigue ahí. Uniendose a un pujante peso en tu pecho, como si te hubiera pasado un tren por encima, impidiendo que el aire que respires llegue a tus pulmones agotados.

Sin embargo, tu sigues en pie.
Que lejos están las voces.

Notas como tus ojos sueltan lagrimas saladas que tu acongojado corazón les ha enviado. Dicen que prometen alivio, prometen... pero - que promesas se pudieron mantener jamás?

Se fuerte, eres fuerte, eres una guerrera.
Eso te dicen.
Como si eso fuese algo que te quitase esa tormenta interior.
Esa explosión de mil vórtices que está sucediendo en ti.


Ser fuerte solo te hace sentir sola.
Estar sola te hace ser fuerte.

Sola,
Vas comprendiendo,
que esa batalla la combates tu
en el silencio de tu alma.

Mientras levantas la mirada, te percatas que la verdad sigue enfrente de ti. Extrañada observas que en su mirada arde un fuego desconocido. Las llamas empiezan a salir por sus ojos y acaban disolviendola por completo. Quedas sorprendida bajo esta transformación y de repente entiendes su mensaje.

Te habla del Ave Fénix.
Cuando le llegaba la hora de morir, hacía un nido de especias y hierbas, ponía un único huevo, que empollaba durante tres días, y al tercer día ardía. El Fénix se quemaba por completo y, al reducirse a cenizas, resurgía del huevo la misma Ave Fénix, siempre única y eterna.
Si
Resurgirás de ti misma.

Quemarás en las llamas.
Dejarás que el fuego arde en ti.
Te reducirás a cenizas.

Pero luego
Resurgirás de ti misma.

Fuerte
Única
Eterna



az

sábado, 20 de agosto de 2016

Sobre la pasión



Te has dado cuenta sólo hoy. Y mira que llevas tiempo que esta frase te acompaña. Pero sólo hoy te has dado cuenta. Bueno, a veces tardas un pelín más en darte cuenta de algunas cosas. Aunque nunca es tarde para aprender y corregir, no?

Pues bien. Hace un tiempo elegiste la siguiente frase:

Live, love, be passionate

(Que significa más o menos: Vive, ama, sé pasional.) 

Ese eslógan lo escogiste porque te sonaba tan “fashion”. Pensabas que ser pasional quería decir algo cómo: La vida emocionante, pulsante, llena de vibraciones.

Y bueno pues hoy te ha dado por indagar sobre el significado de la palabra pasión. Sí. Porque a veces te dan esos ataques y quieres saber las cosas con más profundidad.

Y para que se entienda aquí va el significado etimológico de la palabra Pasión.

Significado Etimologico de la palabra Pasión
(fuente:
http://etimologias.dechile.net/?pasio.n)

La palabra pasión viene del latín passio, y este del verbo pati, patior (padecer, sufrir, tolerar). La palabra pasión indica lo contrario que la acción es decir, un estado pasivo. El verbo patior dio un gran número de palabras como pasivo paciente, impaciente paciencia, compatible, compasión, patíbulo, padecer y compadecer. El verbo patior viene de una raíz indoeuropea *pei- que significa sufrimiento.





Uffffff.

Vaya.

Que el super eslógan que tú elegiste sugiere que ames, vivas y todo con un toque de sufriemiento????
Mierda.

En serio???
Naaaaaaaaaa!!!!

Va a ser que no!!!!

Esto hay que corregirlo.
Pero ya.



A partir de ahora tu nuevo lema será:


Live, love, laugh.

(Vive, ama, riéte.)


A que mola mucho más, no?

Pues así será.
Un abrazo lleno de risas....

az

domingo, 19 de junio de 2016

Cortar


Nunca te han gustado.
Siempre lo has dicho.
Esas tres palabras:
Siempre
Nunca
Jamás
Son palabras pequeñas con significado grande. De esas que una vez que las has pronunciado te atan para la eternidad. Porque la palabra hablada tiene el poder de crear. Y lo sabes.
¿Es eso lo que habrá pasado en la leyenda del hilo rojo. ¿La conoces, no?
Pues cuenta esta leyenda oriental que las personas destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado en sus dedos. Este hilo nunca desaparece y permanece constantemente atado, a pesar del tiempo y la distancia. No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa el tiempo que pases sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo: el hilo se estirará hasta el infinito pero nunca se romperá.
A primera vista es una leyenda romántica. Que te emociona. Que te saca un suspiro. Pero a segunda vista, mirándola desde más cerca, ves la crueldad que conlleva. Imagina que cada vez que en tu vida (o en otra vida) hayas pronunciado las palabras siempre – nunca – jamás, hayas creado un hilo (rojo) que te vincule a esa persona o a esa situación.

Para la eternidad.
Que tú ya quieras o no.
Bua.
Telita.
¿Realmente deseas eso? No puede ser que dediques cada vida que tengas a repetir promesas que hiciste en otra. Va a ser que en esta vida intentes ser más inteligente e intentes arreglarlo. De la manera que sepas.
 
Y esa solución es: CORTAR.
Sacar tijeras y empezar a cortar lazos y arreglar todo el lío que se ha fabricado. Porque no quieres que esos malditos, jodidos hilos te impongan a quien te ates, a cómo te sientas y que vida tengas que llevar.
 
Lo que si deseas, es que cada vez puedas elegir de nuevo, desde tu libre albedrío, desde tu autonomía y desde tu independencia, estar o no estar en esa realidad, en esa circunstancia, en ese situación o con esa persona, sea la relación que sea. Porque esa es tu verdad. Y no porque te lo dicta un hilo.
No obstante tú a veces sigues siendo una ingenua. Quieres creerte lo que te dicen. Porque al fin y al cabo eres humana y suena tan bonito que te digan frases con siempre, nunca, jamás.
Pero es que todo el mundo no dice las cosas desde un punto te reflexión y con mesura, sabiendo que cada manifestación queda grabada para la eternidad. La gente lo dice porque así le sale, desde su propia ingenuidad.
 
Ya.
Así estamos.
Menudo lío.
Queda sólo una cosa que hacer. Arreglar ese cajón de desastre con tantos hilos e ir cortándolos uno a uno.
Saca tijeras.
Corta sin miedo.
Libérate.
Lo sentirás.
O no.
Te iré contando.
az